Vivir un Crucero en familia.

Hoy mi relato viajero será sobre como es vivir un crucero, tengo mucho para contarte. Empezaré por el principio, dicen, que es lo mejor…

Con casi un año de anticipación, para poder programar agendas y organizarnos surgió la invitación a realizar, toda la Familia, un Crucero. Viajamos 25 personas y todos ¡¡pura familia!! (hermanos, cuñados, sobrinos, abuela, tíos, primos y ningún colado).

La idea era pasar 8 días juntos y, además, festejar la Nochebuena y Navidad ahí en el barco, en medio del agua.  ¡Viviríamos un crucero en Familia!

A mi, los barcos mucho no me agradan porqué no sabés durante cuánto tiempo, ni cuando, ni cuanto, puede moverse ese buque en medio del mar y lograr, con eso, hacerte pasar malos momentos. Por esa razón traté de leer todo lo que venía a mis manos y devoraba frente a mis ojos para informarme sobre lo que debía hacer.  A esto se le llamará : ¿precaución?

La idea de estar en familia me alegraba, me hacía feliz. Solo que esta vez Alfredo, mi gran amor y compañero de vida, no pudo ser de la partida. 

La preparación previa al viaje es tremenda. Es indefinida la cantidad de ropa que debés llevar y de que estilo. Quise averiguar en la compañía naviera y no supieron decirme que festejos estaban previstos durante la navegación, porque eso depende de cada Jefe que estará a cargo de los eventos en ese crucero. Entre uno y otro pueden variar las actividades.

Por eso se me ocurrió hacer este post para que, si alguna vez decidís tomar un crucero, tengas más idea de la que tuve yo al momento de viajar.

image(3)Salimos desde el puerto de Buenos Aires el jueves 18 de diciembre, de la Terminal Quinquela Martin. Nos encontramos todos a las 15.00 hs., porque como éramos un grupo debíamos ingresar todos juntos. La compañía naviera era COSTA CRUCEROS y nos tocó una de sus naves más lindas, el COSTA PACÍFICA, el buque de la ¡música!.


image(4)Unos días antes de la salida nos llegó vía mail un link: http://tickets.costa.it/WebTicket/xxx) para que podamos imprimir los tickets que debíamos colocar en las maletas.  Maletas, podrás llevar toda la cantidad que quieras y el peso no importará, podés llevar hasta 90 kgs. ¡Esto es lo bueno de no viajar en avión! pero, respecto de esta cuestión, hay un tema importante: los armarios de los camarotes están bien, pero se complica luego con la maleta vacía… estorbará tu andar más de una vez durante tu estadía dentro del camarote. Por eso mi consejo es que lleves 1 sola maleta, estarás más cómodo.

Nuestro itinerario fue el siguiente:

Día          Itinerario                          Llegada              Salida

1 Buenos Aires (Argentina) –                                            06:00 p.m.

2 Navegación …

3 Navegación …

4 Ilha Grande (Angra dos Reis)          11:00 a.m.           08:00 p.m.

5 Río de Janeiro (Brasil)                     08:00 a.m.           08:00 p.m.

6 Ilhabela (Brasil)                                08:00 a.m.           02:00 p.m.

7 Navegación …

8 Montevideo (Uruguay)                   01:00 p.m.          07:00 p.m.

9 Buenos Aires (Argentina)               08:00 a.m.

Aquí está el recorrido en el mapa:

image(6)


image(7)Y por fin llegó el día, nos encontramos todos en el Puerto de Buenos Aires a la hora prevista, con nuestros documentos en mano y los tickets puestos en nuestras maletas. En Migración completamos todos los formularios correspondientes (que, por cierto, fueron muchos). Nos sacamos una selfie… y con todos los trámites realizados subimos al barco, en donde pasaríamos los próximos 8 días todos juntos. Ocuparíamos 11 (ONCE) camarotes del Costa Pacífica,  ¡¡ 11 !!

Un detalle importante, ni bien subís al barco te retendrán tu pasaporte, te entregarán un ticket que deberás guardar muy bien para que, cuando llegues al final de tu periplo, deberás presentarlo para que te reintegren tu documento.

image(11) 

En este viaje compartí el camarote con una de mis hermanas, Roxy. Lo mejor fue la ubicación del camarote, casi a la mitad del barco, que es donde se siente menos todo el movimiento. Cerquita de los ascensores. 

Tiene todo lo necesario: televisión, mini-heladera, caja fuerte, vista al mar, cama comodísima, buena luz, un sofá, una mesita ratona, el baño chiquito pero muy cómodo, buen espejo, todo perfecto!

Todo estuvo muy bien.

Esta es la única foto que le saqué al camarote porque estaba con tanta emoción de subir a cubierta antes de salir que después me ¡olvidé! de sacar más… Además nunca imaginé que empezaría a escribir un blog, ahora no lo dejaría de hacer jamás… para poder mostrartelo mas completo a vos.

Empezaré con algunas recomendaciones.

Al embarcar, lo primero que hice fue ir hasta el camarote, ver que todo funcione y luego empecé a recorrer el barco para tratar de ubicarme. Recordar y memorizar mi número de camarote, ver dónde estaba ubicado, fue mi primera tarea y algo que para mi fue importante y te recomiendo, es conocer a la persona que hará la limpieza del camarote, porque esto te ayudará a qué cuando necesites algo, ya sabrás a quien acudir. ¡Ah! no quiero olvidarme de comentarte el tema de los adaptadores, fíjate los enchufes del camarote, en mi caso fue necesario utilizar adoptadores europeos. En este crucero puntualmente te entregaban 1 adaptador por camarote y lo debías retornar a las horas. Entonces, cargar celulares, cámaras de fotos, resultaba de lo más engorroso. Por eso si podés, llevá los tuyos y que sean varios. Otro tema es que, cómo las maletas llegamás tarde, mi recomendación es la siguiente: si querés disfrutar de la piscina antes de salir, llevá en tu bolso de mano tu traje de baño y mientras esperas a que el barco zarpe del puerto podrás darte más de un chapuzón en la piscina, te garantizo que serás la envidia de muchos. Otro tema importante: las fotos que podés tomar antes de salir serán geniales, sobre todo de los lugares comunes porque no habrá tanta gente por ahí.  

Mirá la diferencia… este lugar con gente….

image(13)

Antes de la salida del barco todos los pasajeros debemos hacer un “Simulacro de Emergencia”, es obligatorio. Tenés que ir al punto de encuentro que cada sector de los diferentes camarotes tienen, pero eso sí, tenés que ir con el chaleco salvavidas que está en tu habitación junto con una tarjeta roja (Emergency Drill Card) que también encontrarás ahí.

Luego de esto el barco ya estaba por partir y decidí subir a la cubierta principal. Quería hablar con Alfredo por teléfono y aproveché también para mostrarle como era todo por ahí. Este es otro consejo que te daré, tratá de hacer las últimas llamadas, mandar fotos por whatsapp o por skype antes de que el barco deje la ciudad.

Zarpamos del puerto y me quedé sola en una de las cubiertas más altas del barco. El día era perfecto, a pesar de que esta fue la primera vez, de una de tantas, que perdí de vista a toda mi familia. Sabía que muy lejos no se habían ido, solo tenía que recorrer el barco y de paso, conocerlo.

image(14) 

Atrás quedaba Buenos Aires, tendríamos dos días completos de navegación y la primera parada era Ilha Grande (Brasil).

Sabíamos que tendríamos por delante un mar calmo. Pero igual tenía a mano la información en caso de que sintiera algún mareo: a) debía presionar suavemente mi muñeca, a la altura donde ponemos el reloj, eso calmaría los síntomas; b) en caso de que eso no funcionara esta alternativa me habían sugerido que debía comer una manzana verde y si estos remedios “caseros” no tenía buen final acá, doy otra alternativa más, la c)tomar una pastilla (cuya droga es Biodramina) ¡ojo! una sola.  Y si nada de esto calmaba pues debía pasar por la enfermería del buque.

image(15)Otro de los temas era decidir si contrataba el servicio de “bebidas libres”. Después de analizar mi situación decidí no hacerlo. Porque no soy muy adicta al alcohol fuera de hora y además ya teníamos incluidas las bebidas “free” durante el almuerzo y la cena. Así que este paso me lo salteé. De haberlo hecho me lo cargaban a mi tarjeta y la tenía que presentar toda vez que quisiera consumir alguna bebida, alcohólica o no. Esta tarjeta me permitió ingresar a mi camarote, hacer algunas compras en los negocios del crucero, también la tuve que presentar para cargar los minutos de wifi que, obviamente, sí contraté allí,  cuyo costo fue de u$s27 los 30 minutos. Ojo, la ¡cargué muchas veces!. Hubiera sido preferible cargar de entrada mucho más tiempo y así abaratar el costo. ¡Ah! y también la presenté cada vez que bajé del barco para hacer alguna excursión. Por eso la cuidé ¡bastante bien!

image(16)En el barco es imposible aburrirse… ¡está todo programado! y es genial para todas las edades. En el grupo familiar tenemos un margen de edad amplio: mi madre con sus 80 años y mis sobrinos con 17. Todos teníamos algo para hacer. Cuando ingresás al camarote verás, desde el primer día, que te dejan una mini-revista. Te garantizo que adorarás verla allí todos los días porque con eso te enterarás sobre de las actividades que habrá en el crucero hora por hora. En la primera revista que nos dejaron estaban todas las excursiones que podíamos contratar para hacer en cada parada del crucero. Si hacés un click aquí verás la TODAY “TOUR“. Espero que esto te sea útil para tener una idea de los costos de los tours (recordá que esta información es de Diciembre 2014).

image(17)Y aquí algo divertido para quien quede en tierra. No será lo mismo que estar en el Crucero pero por lo menos sentirá que participa del evento. Alfredo sintió que me acompañó durante todo el viaje, sabía en qué lugar del mundo estaba nuestro Crucero con mucha precisión porque a través de la web seguía el recorrido, esta es la página: http://www.marinetraffic.com/

image(18)Y luego de perderme 80 veces y lograr dominar más o menos los lugares del barco, de haber tomado sol, de escuchar buena música, en definitiva, de divertirme, llegó el momento de compartir la primera cena. Teníamos el último turno, digo último porque hay dos posibilidades: 19.30 hs. ó 22.00 hs. Consejo: Considero que elegir el último turno es lo mejor, porque si hacés una excursión en parada te da tiempo suficiente para poder tomar un buen baño, arreglarte y no estar a las corridas. En definitiva estás de vacaciones.

Cada uno con su ticket en mano ingresamos al restaurante. Recuerden que esta compañía naviera es italiana, por lo tanto sus vinos eran italianos y su comida, espectacular.  Si querés podés elegir para comer todos los platos que están en el menú, todos! Aquí algunas muestras de ello:

Primera noche en el barco, estuvo muy bien. El buque no se movió y pudimos dormir perfectamente.

image(24)A la mañana siguiente tomar el desayuno fue un placer. Pero eso sí… algo que no me convenció ni me gustó es que en los lugares donde el servicio es “self-service” la gente se abalanza sobre la comida como si fuera la última vez que puede comer. Por eso, para el desayuno y el almuerzo, si no te agrada este tipo de servicio, podés optar por otros restaurantes que hay en el crucero, donde el servicio es más tranquilo y en el caso del almuerzo podés hacerlo “a la carta”. 

Seguimos navengando… en mar abierto. Este día fue completo de navegación.  Me decidí a hacer el trámite para activar la tarjeta, porque ya había menos gente en el desk de atención al pasajero. Además el día estaba espectacular y nos permitió ponernos al sol.  Por el gimnasio no pasé ninguno de los días… preferí siempre estar como una “lagarta” al sol. Como antes te mencioné, en el crucero es imposible aburrirte, las actividades que se podían realizar en el barco mientras navegábamos eran muchas. Te invito a que hagas un click aquí y verás el diario “TODAY, programa del día”, este diario todas las mañanas aparecía mágicamente en nuestro camarote. ¡Ah! por cierto, esta noche fue la “Noche de Gala del Capitán”. Consejo: creo que no hace falta llevar demasiadas “galas”, sí debés estar arreglado para la ocasión, pero no hace falta tanto “brillo”. Por lo menos en este crucero por Sudamérica. Sé que en algunos de Europa es diferente y el “brillo” abunda.

Aquí comparto algunas fotos de las instalaciones del crucero, tenés lugar para ir a bailar (muchos!), máquinas tragamonedas, casino, bares, negocios, capilla, teatro, juegos, ascensores por donde mires, reposeras para tomar sol, piscinas, ¡de todo! el Crucero es como una ciudad.

image(63)Y por fin pudimos hacer nuestra primera parada.

Antes de llegar a nuestro destino pasamos por el Trópico de Capricornio e ingresamos a la zona cálida tropical del Hemisferio Austral. Ahora nos esperaba Ilha Grande (Angra dos Reis).

Para  bajar del barco hay diferentes turnos. El traslado hasta la costa se realiza en unas lanchas que están instaladas al costado del barco durante toda la travesía, y que, si hay algún problema mientras navegamos, son las que nos salvarían. Si no contrataste ninguna excursión en el crucero te darán un ticket numerado que debés retirar con antelación y con esto tendrás tu horario para bajar a tierra. 

Como éramos un grupo tan grande preferimos no tomar ninguna excursión desde el barco,  siempre lo organizábamos por nuestra cuenta. Decidimos bajar en Ilha Grande y allí contratar algunas de las tantas lanchas que hay en la costa, lanchas que esperan a los turistas para llevarlos a pasear. Un detalle: lo tenés que hacer rápido porque sino te quedarás sin embarcación. Después de idas y vueltas y pagando un buen precio encontramos la nuestra. Subimos a bordo y empezamos a visitar las pequeñas islas de este lindo lugar. Esta isla está rodeada de pequeños pueblos pesqueros cuya belleza y tesoro son sus paisajes. Increíbles. Poder navegar por este lugar, nadar en medio de ese mar, parar en una de las islas y tomar alguna que otra cerveza y caipirinha sentados en la embarcación, fue espectacular. Y como dato te cuento que Angra dos Reis está rodeada por 365 islas, es el paraíso para los buceadores. Te confieso que a mi me hubiese gustado quedarme, y pensaba…es 1 isla para cada día del año, pero Alfredo no estaba conmigo, así que decidí no quedarme ahí…

Nuestra próxima parada fue Río de Janeiro.

Considero que es una de las ciudades más lindas de Brasil. Fue descubierta gracias a exploraciones marítimas realizadas por Portugal, a finales del año 1499. Dicen que Gonzalo Cohelo y Americo Vespucio fueron los que bautizaron a esta zona con el nombre de “Rio de Janeiro” porque confundieron la bahía a la que entraban con un río común y silvestre. Esto pasó durante el mes de Enero. De ahí el nombre de “Río de Enero” (Río de Janeiro).

Para bajar en Río, no tuvimos que utilizar las lanchas porque se baja directamente en el puerto. Otra vez nos organizarnos y decidimos lo siguiente: un grupo fue al Pan de Azúcar y otro directamente a las playas de Copacabana.

Ni bien tocás tierra hay muchas mini-van y taxis que pueden llevarte a donde quieras. Consejo: Siempre arreglá el precio con antelación y recordá que en Río, en plena ciudad, se maneja a mucha velocidad. El grupo que visitaba el Pan de Azúcar tomó taxis y el otro grupo, en el que yo estaba, fue a Copacabana.

Nosotros decidimos trasladamos con el metro (subimos en la estación de Uruguai -cerca del puerto- y bajamos en la estación Sisqueira Campos y caminamos hasta Copacabana). Linda fue la sorpresa en una de las estaciones, rarísima y original, que tenía un aspecto de “Baticueva”. Tuvimos que caminar mucho para poder llegar al metro, tanto de ida como de vuelta, pero valió la pena. Nos divertimos. ¡Fue una experiencia más!

image(102)Consejo: Nosotros íbamos caminando todos juntos, por lo que nos sentimos seguros, pero si son pocas personas lo ideal es tomar un taxi. Eso sí, siempre calcula los tiempos.

Ni bien pusimos un pié en la playa alquilamos unas sombrillas y reposeras y nos dispusimos a tomar sol. Nos había tocado un día genial.  Aquí algunas fotos desde el Pan de Azúcar y de la playa.

Cuando llegó a la playa el otro grupo que había visitado el Pan de Azúcar ya era la hora de almorzar. Y aquí va mi recomendación de un buen restaurante en Copacabana: “La Trattoria”. Te garantizo que la comida y la atención serán excelentes y los precios buenísimos. Los platos pueden ser compartidos, son enormes. Además hay wi-fi en el restaurante lo que vendrá muy bien para comunicarte con tu gente. Esta foto habla sola respecto de la necesidad de conexión que teníamos:

image(107)

Confieso que yo no salí en esta foto… pero estaba ¡¡¡igual que mis sobrinos!!!

Volver al barco no estuvo mal después de estar recorriendo esta maravillosa ciudad. Era la hora de descansar antes de la comida o de pasar por el free shop en donde, de vez en cuando, aparecían descuentos increíbles para comprar de todo: carteras, perfumes, ropa… eso nunca te olvides de llevar tu tarjeta “Costa” porque con esa tarjeta pagarás todo lo que compres. Nada de billetes durante el crucero… ¡ninguno! Solo podés utilizarlos si querés ir al casino y ahí lo cambiarás por fichas, obviamente billete dólar.

image(109)Además también durante el viaje te van sacando alguna que otra foto, generalmente durante la cena, que luego en la “Tienda Fotográfica” podés entretenerte buscándola, y si querés, la comprás. Siempre hay promociones tipo “Pagás 3×4” … o aún mejores! Esta es una de las fotos que me tomaron.

Durante el crucero tendrás varias fiestas temáticas, por ejemplo:

a) “La de Gala” que tal como te comenté no necesariamente tiene que ser con mucho brillo. Bien vestida y arreglada estarás bien.

b) “La Noche Blanca” donde tendrás que ir, preferentemente, con vestimenta blanca, pero si no la llevás ¡no pasa nada!

c) “La Italiana” donde el color de la bandera italiana debe predominar en tu ropa o en los accesorios. En nuestro caso ese día hicimos unas flores con papel crepé de los tres colores que quedaron geniales. Esta era una de las tantas actividades que tuvimos en el barco. Y es divertido porque conocés a otras personas también. Genial para interactuar.

d) La “Fiesta de Disfraces” te garantizo que llevando algún accesorio estarás ¡bien!, yo me llevé una careta y fue genial.

e) Y además nosotros tuvimos la “Cena de Navidad“…hasta los mozos estaban con sus gorritos de Papá Noel…

Respecto del tema fiestas… no nos pudimos quejar.

La próxima parada fue Ilhabelha (Brasil), anclamos en la Bahía de Ilhabela. Otra vez nos tuvimos que trasladar hasta la costa en las lanchas del crucero. Era divertido. Este día amaneció un poco nublado y más tarde comenzó a llover. Pero esto no empañó nada nuestra visita. Teníamos 5 horas para estar allí. 

Ilhabelha es un lugar soñado. Recorrer sus calles tiene su premio y te lo recomiendo. Además tiene muchos playas para disfrutar.

Antes de seguir con el relato quiero darte otro Consejo: Tanto en Río como en Ilhabelha seguramente comprarás algo, comida, ropa, alquilarás sombrillas, transporte, por eso lo mejor es llevar directamente en tu billetera “Reales”, la moneda de Brasil. Porque perder tiempo buscando “casas de cambio” no vale la pena.

Ahora sí vuelvo a Ilhabelha, mirá estos lugares….¡te encantarán!

image(147)Imperdible para mi fue ingresar a la Capela de Nossa Senhora D´Ajuda e Bom Sucesso (Iglesia de Ntra. Sra. de Ayuda y Buen Éxito), conocer esta iglesia me encantó. La imagen del altar es bellísima. Es la imagen que viste en las dispositivas de arriba.

A esta iglesia entré y recé. Y, en un pequeño negocio que allí había, encontré las conocidas cintas de colores que se colocan en las muñecas para que la Virgen nos proteja. Compré varias para mis amigos.

Cuentan que en Ilhabelha durante el Siglo XIX ya había más de casi tres mil personas viviendo allí. Ilhabela fue descubierta el 20 de enero de 1502, por esta razón, tiene un encanto colonial que al día de hoy perdura.

Te garantizo que esta isla es un lugar especial.

 Nos quedaba luego de Ilhabelha otro día de navegación, sin ninguna parada, para llegar a Montevideo (Uruguay). Pero ese noche festejaríamos la Nochebuena. Durante el día disfrutamos del barco y además, habíamos organizado un juego que se llama “El Amigo Invisible“.  Recibimos cartas durante todo la estadía en el crucero de parte de alguno de los integrantes de la Familia en forma anónima, de incógnito. No teníamos idea quien escribía a quien. Y durante la tarde de este día de navegación se decidió, por fin, develar el misterio entregando además a ese Amigo un regalo. Dentro del barco éramos uno de los grupos más grande que había. Y cuando nos veían a todos juntos jugando, llamábamos la atención. Por fin revelamos el misterio. Mi “Amigo Invisible” fue Mariano, mi sobrino mayor y yo era la “Amiga Invisible” de Lucía, mi ahijada. 

Y así entre juegos, sol, risas y charlas llegamos a la Nochebuena.

La cena estuvo espectacular,  los mozos con su atención hicieron que ese día fuera todo excelente.  El espíritu navideño invadía el barco.

Celebrar una fiesta de estas características fuera de tu casa es lindo. El tema es que después de tantos días, a mi me faltaba una parte importante de mi vida. Pero bueno… a no llorar. De verdad extrañé pero así y todo, disfruté mucho de este momento porque, con mi Familia, la pasé genial.

Aquí te dejo el menú de esa Nochebuena para que lo veas… (dá un click en la foto y lo verás mejor!)

A la mañana siguiente, día de Navidad, la parada del crucero fue en Montevideo (Uruguay). Parte de la Familia decidió bajar a tierra, otra vez sin utilizar las lanchas.

Yo no bajé, aproveché y me quedé en el barco. El día estaba genial y pude disfrutar del sol! además como era 25 de diciembre en Montevideo estaban casi todos los negocios cerrados.

Consejo: Te cuento algo que hice durante todo el crucero: solicitaba cada 2 días un detalle de mis gastos, para tener el registro y reclamar en caso de que fuera necesario. Lo hacía en el desk de atención al cliente.

Ya faltaba solo un día para llegar a Buenos Aires entonces decidí acercarme otra vez al desk para pedir mi último detalle de gastos, había poca gente.

Cuando está por terminar el Crucero, antes de tu partida, te dejarán a la entrada de tu camarote, en un buzón, la cuenta detallada para que puedas comprobar tus gastos y así aceptarlo. Recordá que la tarjeta “Costa” debe estar asociada a tu tarjeta de crédito. Aunque también tenés la opción de decidir, cuando ingresás al barco, de hacer tu pago al final del crucero en efectivo.

Las imágenes que tomé, desde el barco, a la ciudad de Montevideo fueron muy agradables. Aquí mi registro.

¡Y el barco partió! nos encaminábamos a Buenos Aires. Pasaríamos el último atardecer en el crucero, era nuestra última noche a bordo. Yo volvía a mi casa, Alfredo me esperaba. Supongo que dejé traslucir en mi relato que la experiencia fue excelente. Había pasado 8 días con mi madre, hermanos, cuñada, concuñados, tíos y sobrinos. Los días habían sido maravillosos. Y, lo más importante, es que las sonrisas predominaron, quedaron grabadas en nuestros corazones. Qué más se podía pedir. Vivir un crucero en Familia fue una experiencia maravillosa.

Este relato viajero lo hice para que, si vas a un crucero, puedas tener una idea aproximada de como lo vivirás. Pero, además, lo hice a modo de homenaje. Quería homenajear a dos personas de mi grupo familiar, que hicieron lo imposible para que este viaje se hiciera realidad. Para que, como siempre la Familia pueda estar unida. ¡Gracias!  

¡Vivir un Crucero en familia fue algo inolvidable!

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1 Comentario

  1. Luisa

    Genial todos los datos que aportas en este post.
    Muy bueno.
    Se nota que lo han pasado divinamente.
    Saludos.

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