Perder un vuelo. Primera vez.

Esta historia comenzó al irnos de Rusia, exactamente, en el aeropuerto de Moscú cuando la empresa Lufthansa nos cambió el plan de vuelo. Originariamente teníamos que hacer la ruta Moscú-Frankfurt-Madrid y al llegar tomar el avión de IBERIA que nos llevaría de regreso a Argentina. Nosotros teníamos previsto hacer solo 4 horas de espera en Barajas, pero no perder un vuelo…
perder un vueloQuiero que sepas cuales eran nuestros vuelos comprados. O sea, según nuestro plan debíamos  haber llegado a Madrid a las 19.35 p.m. Míralos, así entenderás mejor esta situación. Perder un vueloEn el aeropuerto de Moscú nos presentamos para el check-in en el mostrador de Lufhtansa y nos informan que, como este vuelo estaba demorado, nos cambiarían la ruta y tendríamos que hacer Moscú-Munich-Madrid. IBERIA, la línea aérea que habíamos elegido para volver a nuestro país, salía desde Madrid a Argentina en el horario de las 00.05 del día 19 de junio. Debíamos llegar sí o sí. 
Perder un vueloDesde Moscú partimos con destino a Munich pero con demora, recién a las 16.50 hs. Lufthansa, nada nos explicó. Habíamos estado en el aeropuerto de Moscú desde las 9.30 a.m. varados, increíble el tiempo que habíamos perdido. Obviamente tratamos de pasarlo de la mejor manera posible, comiendo y tomando algo, pero la espera se hacía muy larga.
Perder un vuelo
Perder un vueloPor fin salimos y pensábamos que todo estaría bien pero, no fue así. Llegamos a Munich, literalmente, corriendo. En la puerta de salida del avión nos esperaba una persona del aeropuerto, con un cartel en su mano para guiarnos y hacer la conexión con el vuelo a Madrid.  En silencio, y solo a través de gestos, nos indicó el camino hasta una combi, subimos a ella y nos llevó hasta un edificio para andar por las entrañas del Aeropuerto mientras pasaba su tarjeta y ponía códigos en cerraduras para que podamos atravesar puertas por donde ningún pasajero suele pasar. Entramos a un ascensor y aparecimos en una sala prácticamente vacía, allí tuvimos nuestro “control de aeropuerto” y más adelante nuestro propio mostrador de “migración”, todo en privado. Esta corrida la estábamos viviendo Alfredo y yo junto a otro pasajero, español. Los tres mantuvimos risas “nerviosas” durante todo el camino. No sabíamos adonde iríamos ni si llegaríamos a tomar nuestro vuelo hacia Madrid. Estábamos en “conexión”, por esa razón tanta urgencia.
Perder un vueloY mientras todo esto pasaba, con Alfredo solo teníamos un deseo: no perder el vuelo de regreso a nuestro país. IBERIA nos esperaba para llevarnos a casa a las 00.05. Hasta habíamos pagado asientos preferenciales, nosotros teníamos todo organizado. Lufthansa evidentemente, no.

Llegamos por fin a la puerta de embarque de Lufthtansa en Munich pero, ¡oh! sorpresa, este vuelo también salió demorado. No podíamos dar crédito a lo que nos estaba pasando y nos preparábamos, mentalmente, a correr ni bien aterricemos en Madrid. Perder un vuelo no estaba en nuestros planes.  Finalmente despegamos y todo iba con normalidad. Luego de unas horas al ver tierra española nos tranquilizamos. Solo debíamos correr cuando salgamos del avión … Pero, lamentablemente, no todo es fácil en la vida.
Perder un vueloVeíamos nubes amenazadoras a muy poca distancia del suelo y la turbulencia era impresionante. Pensábamos que llegábamos, que tal vez llegaríamos… pero para eso debíamos correr sin respirar por el aeropuerto de Barajas, nuestro avión debía aterrizar ¡YA!. Pero esto no fue posible porque el piloto “abortó” el aterrizaje, volvió a levantar vuelo y estuvo 25 minutos sobrevolando Madrid para hacer luego un nuevo intento. ¡Listo! ahora sí, sabíamos que era casi imposible llegar al mostrador de IBERIA para hacer el check-in.  La vivencia de perder un vuelo estaba cerca.
Perder un vueloIgualmente lo intentamos, salimos corriendo con las maletas desde la Terminal 2 para ir a la Terminal 4. Para eso subimos al Bus Transfer (gratuito) del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas que nos dejó en la Terminal 4. Entré por esta puerta que ves más arriba, literalmente, volando. Corrí, corrí, corrí y corrí …. y al llegar al mostrador de IBERIA me informan que el vuelo ya estaba cerrado. Imposible tomarlo. Perder un vuelo no estaba en nuestros planes, pero ocurrió. Mi voz se entrecortaba, casi no podía ni hablar, la boca seca y los nervios a flor de piel.  Y me puse a llorar. Alfredo trataba de calmarme pero era imposible. Solo pensaba en Lufthansa que con su accionar inoperante nos había ocasionado mucho daño.  Pues, ahora ¿qué hacemos? ¿qué hacemos ….?
Perder un vueloNos acercamos a otro mostrador de IBERIA para poder solucionar el tema y sacar el ticket que nos llevaría a nuestro país en el próximo vuelo. Nos enteramos que casi no había lugar pero, por suerte, conseguimos 2 lugares. Sabíamos que partiríamos ese mismo día a las 11.15 a.m. Tuvimos, además, que pagar una multa de 170 euros por cada uno de nosotros. Y lo peor fue enterarnos que, además del vuelo, también habíamos perdido el pago que habíamos hecho por los asientos preferenciales para ir más cómodos en ese avión que nos dejó a pié. Terminamos de hacer este trámite recién a las 2 a.m. No teníamos ni fuerzas de ir hasta Madrid y pasar la noche en un hotel, ni tampoco queríamos pagar el costo del hotel del aeropuerto que quedaba más cerca porque nos pareció carísimo. Pues, no nos quedaba otra que pasar la noche en Barajas y así lo hicimos. Fue nuestra primera vez y descubrimos un submundo. Perder un vuelo tiene sus bemoles…
Perder un vueloVer el aeropuerto tan vacío y en silencio era llamativo. En este aeropuerto paramos muchas veces y nunca lo habíamos visto así. Descubrí que Barajas también duerme. Pero, a pesar de su pesado silencio, la vida seguía circulando en sus entrañas porque, como nosotros, había otras muchas personas que debían esperar hasta tomar su próximo vuelo.
Les dejo una pequeña muestra de esto que les estoy contando para que vean las formas más insólitas que los viajeros utilizan para descansar… 

La imagen que más llamó mi atención de la gente que allí pasaba sus horas, es esta que aquí comparto, espero que puedan apreciar el despertador sobre la mesa …
Pero también, mientras trataba de no dormirme, caminando por el aeropuerto descubrí que allí hay muchas personas trabajando. Conversé con muchas de ellas a las que les pedí una foto y se negaron porque estaban en su horario de trabajo. A uno le pregunté sobre la hora en que el aeropuerto de Barajas hace explosión  y me dijo que es a partir de las 5 a.m. cuando comienza el bullicio de la gente. 

Perder un Vuelo
Perder un vuelo...Perder un vuelo...Perder un vueloPerder un vueloPor fin nuestra hora de partida se acercaba. Faltaban aún muchas horas para partir pero igual decidimos dejar nuestro lugar en el Mc Donald´s, lugar que nos había recibido tan amablemente, para dirigirnos al “Control de Pasajeros” y luego poder hacer “Migración”. De esta forma sentiríamos que estabamos más cerca de nuestra salida.
Perder un Vuelo.Fue toda una experiencia la que vivimos al perder un vuelo, nunca imaginábamos que pasaríamos por algo así.  Sobrevivimos a ese momento y nos pudimos mantener despiertos charlando sobre lo que habíamos vivido durante nuestras vacaciones al conocer ciudades tan maravillosas y alucinantes: Berlín, Poznan, Varsovia, Czestochowa, Cracovia, Banska Bystrica, Budapest, Madrid, San Petersburgo y Moscú.  Les aseguro que me emocionó ver en las pantallas que nuestro vuelo ya tenía asignada la puerta de embarque. Habíamos pasado stress, nervios y muchas horas sin dormir pero con esto ya sentíamos que estábamos más cerca de nuestro país.Perder un vueloEl broche de oro fue luego ver el cartel en la Puerta de Embarque, indicando que ese era el lugar exacto que deberíamos atravesar para poder regresar a nuestra querida Buenos Aires, eso sí que logró sacarme una sonrisa de alegría. Si señores, ya estábamos en camino.
Perder un vueloConclusión: Perder un vuelo no logró empañar nuestras vacaciones, pero sí puedo afirmarte que si no vivíamos ese momento, podría haber sido todo mucho mejor… hubiese sido ¡¡perfecto!!
Perder un vuelo

Morajela: para no perder nunca más un vuelo intentaremos sacar todos los tickets a los diferentes destinos con la misma compañía. Que sean todos en conexión, para que los que sufran sean ellos y no nosotros.

Ahora solo queda, de nuestra parte, hacerle un planteo  a Lufthansa porque con su desprolijidad en los horarios de sus vuelos y sus cambios nos ocasionó daños y perjuicios. Llegamos tarde y mal a nuestro trabajos y no pudimos cumplir con nuestras obligaciones …

¿Vos viviste alguna experiencia parecida?

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7 Comentarios

  1. Teresa

    Estoy sin palabras!! Pensar que hace unos días estaba leyendo sobre las 10 mejores aerolíneas del mundo en el 2017 y no lo vas a creer!! Lufthansa esta en el numero 7 )-: Increíble el mal servicio del que ustedes fueron objeto sin ninguna explicación y/o compensación.
    Te agradezco mucho nos hayas comentado sobre tan difícil experiencia. Nunca imaginamos que algo así nos pueda suceder, pero en verdad todos los viajeros estamos expuestos a cosas como esa.
    En medio de todo es genial la manera en la que aprovechaste el tiempo en Barajas!!
    Saludos afectuosos (-:

  2. Paco Martínez

    ¡Uf! Lilián, nunca pensé que lo pasaría mal leyéndote. Qué angustia. Siento mucho que pasarais por esta experiencia. También aquí te acompañé corriendo por los pasillos y también a mí, se me secó la boca. Eso me pasa a mí también, en cuanto las cosas empiezan a salir de forma no prevista y fuera de mi control. También descansé emocionalmente, cuando vi contigo ese maravilloso cartel que anunciaba el nuevo vuelo, con todo en regla, la hora prevista, la puerta de embarque, todo bajo control, de nuevo. Es ése un momento casi espiritual, en que te sientes mimado, arropado, seguro…y miras una y otra vez el cartel, como a un dios. Ayer, alguien, algo, te vapuleó, te trató mal y te dejó tirado y abandonado. Hoy, alguien, algo, te recoge, te recompone y cuida de ti, de nuevo. Y tú te dejas querer, gustoso. El cuerpo está destrozado por la angustia pasada y la falta de descanso, pero una paz interior te invade y una sonrisa nueva y desconocida, viene a tus labios (anoche creías que ya no volvías a sonreír). Ya no hay que correr, arrastras los pies lentamente por los pasillos que te conducen a tu puerta de embarque. Hay tiempo de sobra y miras extrañado a quien corre despavorido. Y ya, cualquier sonrisa, cualquier gesto amable, provenientes del personal del nuevo vuelo, te parecerán dirigidos a ti, exclusivamente, por que saben de tu infortunio de anoche, han oído tus súplicas, se han apiadado y te devuelven a tu país, a tu ciudad, a la seguridad de lo conocido, y te quedarás con ganas de ir abrazando a cada uno de ellos… Sí, yo también he perdido un vuelo.

  3. Kris

    Amiga, menudo mal rato. Al menos puedes culpar a la compañía aérea. La única vez que yo perdí un vuelo fue culpa nuestra, por confiarnos en el tiempo que tardaríamos al aeropuerto. Nadie contó con el atasco y las obras en la autopista. Y llegamos tarde. Menos mal que ese mismo día había un vuelo a Madrid con otra compañía, pero el gasto de este fue todo a costa nuestra (nos costaron más esos vueltos que todo los demás del viaje a Dublín).
    Ahora paciencia para reclamar a la compañía aérea y que os devuelva todo lo gastado. Y una compensación por los trastornos.
    Un abrazo.

  4. Netikerty

    A mí nunca me ha pasado, pero solo de pensarlo se me pone la carne de gallina. Por verle el lado positivo el vuelo perdido fue el de la vuelta. Menos mal

  5. jordi (milviatges)

    Madré mía, parece que se juntaron todos los astros… lo peor que la culpa no es tuya si no de la compañía aerea.
    ¿Has reclamado a Lufthansa? Al fin y al cabo son ellos que te han ocasionado un perjucio bastante imporante.

  6. Paco Piniella

    Vaya odisea, yo he pasado por cosas parecidas pero al final sin perder el vuelo: corriendo por aeropuertos, stress, pero al menos yo nunca he perdido un vuelo. Lo que está claro es que el transporte aéreo ya no tiene seriedad ni con las compañías clásicas ni con las de low cost. Esto es una inseguridad, no tienes todas contigo. Yo lo que si hago en esos casos es hacer noche en una escala de ese tipo, ajustar cuatro horas es mucho. Lo que no me queda claro si perdiste el dinero total del vuelo de Iberia. Otra cosa importante es volar siempre con líneas de la misma Alianza eso te da un poco más de seguridad porque se corresponsabilizan al menos. Bueno al final todo acaba incluso las pesadillas.
    Saludos viajeros
    LoBo BoBo

  7. patricia

    Ufff… que odisea… pero lo importante es que disfrutaron de las vacaciones conociendo lugares hermosos… y conociendo la vida en un aeropuerto como le ha pasado al actor Tom Hanks en La Terminal… o no? Que suerte que están de regreso!!! Bienvendos! Abrazos!!!

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